catedrales del tenis, un pequeño hombre, con su raqueta quiere cambiar el mundo a su manera.
"Pelé debutó con un pibe, ¡gil!"
catedrales del tenis, un pequeño hombre, con su raqueta quiere cambiar el mundo a su manera.
"Pelé debutó con un pibe, ¡gil!"
Siempre pensamos que los brasileros son nuestra representación antagónica, que nosotros los argentinos, más que nada los porteños, somos todos tristes, grises y lacónicos y que, por el contrario, ellos son la alegría, la joda y la buena onda.
Bueno… ¡NO!
Entre sus usos y costumbres descubrimos un denominador común: arruinan mitos y records. Esta es su naturaleza, esta su función en la tierra.
Ni hasta irnos a las manos! Los sucios hasta inventaron dos artes marciales, una que te enseña a bailar mientras tratan de pegarte y la otra que te tira al piso y te viola! (Capoeria y Brazilian Jiu Jitsu).
Por eso, no son alegres, solo se ríen de nosotros.